Sandias

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Sandía

Fruta grande, esférica y aplastada de los extremos. La piel es lisa, muy gruesa y dura y es de color verde que, dependiendo de la variedad, puede ser más o menos oscura. La pulpa es roja y tiene una textura porosa y muy jugosa, de sabor casi siempre muy dulce y contiene abundantes semillas de color negro, marrón o blanco. Desde hace algunos años, sin embargo, también se producen y comercializan variedades sin semillas.

La sandía tiene muy poco valor nutricional, ya que prácticamente el 92% de la fruta es agua, aunque tiene niveles bajos de azúcar, sales minerales y vitaminas. Se trata de una fruta altamente diurética y refrescante y es aconsejable para personas que sigan una dieta de adelgazamiento. Contiene vitaminas A, C, B1, B2 y PP y sales minerales de potasio, magnesio, sodio, hierro, fósforo, azufre y cloro. Sus semillas, bien masticadas, tienen propiedades anti prostáticas por su riqueza en zinc.

Hoy en día, la sandía es una de las frutas más extendidas por el mundo, siendo los principales países productores Turquía, China, Japón, Italia, Grecia y España (Almería, Valencia, Sevilla, Córdoba, Huelva, Cáceres, Toledo, Cádiz, Baleares, Granada).

La sandía se cree originaria de África tropical y subtropical, siendo cultivada desde la antigüedad en la ribera del Nilo. De ahí se extendió por toda la cuenca mediterránea y Asia, siendo los europeos quienes la llevaron hasta el continente americano. En algunos países de África, la sandía es el sustituto ideal del agua durante las temporadas de sequía. Si se quiere elegir una sandía madura, al darle golpes con los dedos o la palma de la mano, la sandía tiene que sonar a

La sandía se consume principalmente al natural como fruta de postre siendo, junto con el melón, la reina de las frutas de verano. Debido a su sabor refrescante, también se utiliza para preparar ensaladas o platos fríos, en los que se aprovecha su peculiar aspecto como material de adorno culinario. En menor medida, se emplean para preparar conservas, zumos, helados o sorbetes. La sandía es fácil de digerir, pero no es aconsejable comerla helada o beber agua después de consumirla.

Escrito por Belen | 23 de mayo de 2012 | 0 comentarios
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Sandías ecológicas

Cuando se piensa en la sandía, se piensa en el verano, es la fruta reina de esta época del año.

Su origen proviene de África y pronto se extendió por Asia. Es uno de los frutos más grandes que pueden cultivarse. Jugosa, carnosa… hummm ¡que sabrosa! deliciosa para niños y mayores.

El 90% de su contenido es agua, la cual, la convierte en una de las frutas más bajas en calorías para incluir en nuestra dieta. Sus semillas, aunque incómodas para los niños, contienen vitamina E, muy utilizadas para la medicina casera y popular.

Maduran a los 40 días de haber florecido, listas para comer, siendo su tiempo de cultivo entre los meses de Junio y Julio, sin embargo, las podemos encontrar todo el año, ya que se hay grandes cultivos de invernadero.

Cuando la cultivamos de forma ecológica es cuando podemos sacarle el mayor partido a sus componentes nutritivos, ya que toman lo necesario de su planta. Si las tomamos de invernadero o convencionalmente, igualmente llega a estar rica, pero no tan completas en sus nutrientes.

Las zonas más abundantes de su cultivo en España es la de Andalucía y Levante.

Cuando las consumimos ecológicas, su valor nutritivo al 100% es (cada 100g.) 91g de agua, 0,6 de proteínas, 0,2 de grasas, 7,6 de hidratos de carbono, 0,4 de fibra y 8 mg de vitamina C.

Esta fruta es muy popular en las comidas familiares ¡quién no ha probado una buena sandía de postre después de una buena paella! Todo un sabor casero y familiar que recuerdan los buenos veranos en España.

Escrito por Belen | 3 de julio de 2011 | 0 comentarios
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Sandia: sinónimo de verano

¿Hay alguna fruta más veraniega que la sandía? ¿Verdad que no?

Yo recuerdo que en mi casa, en mi niñez, el verano comenzaba cuando mi padre aparecía con una sandía en el hombro para el postre.

Y comer esta fruta conlleva todo un ritual, que para los niños, por lo menos a mí me pasaba, era muy llamativo. Primer tarea, partir la sandía en tantos trozos como personas, y que no quede alguno más grande que otro porque ya empiezan las discusiones.

Luego a la hora de comer hay diferentes opiniones y gustos. Hay quien prefiere comerla cortándola con un cuchillo, en trozos pequeños, y quienes prefieren comerla como quien toca una armónica.

La sandia es originaria de África, aunque también fue muy extendida en Asia.

La fruta proviene de la planta rastrera que crece del suelo. El fruto es uno de los de mayor tamaño que existe, es carnoso y muy jugoso. El 90 % de la sandía es agua, con muchas semillas, verdoso, pulpa de color rosado y carne muy dulce. Es una fruta muy apreciada por ser refrescante y rica en agua y sales. Su valor calórico es muy bajo.

Las semillas contienen vitamina E, se utilizan para la medicina popular.

Se cultivan entre los meses de Junio y Julio, y maduran 40 días después de su floración.

En España las cosechas de sandía abundan en la zona de Andalucía y el Levante.

El valor nutritivo que encontramos en una sandía ecológica, es el siguiente: por cada 100 gramos, tenemos 91 g de agua, 0,6 g de proteínas, 0,2 g de grasas, 7,6 g de carbohidratos, 0,4 g de fibras, y 8mg de vitamina C.

Como ven, es una fruta ideal para el verano y sus dietas. Y recuerde la leyenda urbana que dice que no se puede mezclar el vino con sandia. Yo no sé si es verdad o no, ¡pero por las dudas no lo pruebo!

Fuente: en buenas manos

Escrito por Belen | 8 de abril de 2011 | 0 comentarios
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