Pimientos ecológicos

Cultivar pimientos es muy complicado, hay que tener cierta experiencia para ir consiguiendo poco a poco un buen cultivo. Naturalmente, estamos refiriéndonos al cultivo ecológico.

La plantación está condicionada al tamaño de la planta y a la variedad que se ha de cultivar. Se dejan separaciones de casi un metro.

El tallo de este fruto es de crecimiento limitado, por ello a las dos semanas de su plantación, se realiza el aporcado que consiste en cubrir con tierra toda la parte del tronco, consiguiendo así reforzar la base. Esta planta ve creciendo en ramificaciones hasta terminar su ciclo.

El cultivo ecológico de esta planta, nos hace beneficiarnos de poder conseguir sus perfectos nutrientes, ya que cuando se cultiva de forma convencional, el cultivo se comercializa de tal forma que los agricultores adelantan su recogida, aplican productos químicos, insecticidas para no correr riesgos en las plagas, etc., etc., algo que a la larga no beneficia en nada ni a los consumidores ni al medio ambiente.

Cuando un pimiento ecológico es recogido, cuando se ha de recoger, en su tiempo adecuado de maduración y consumo, nos aporta una gran variedad de vitamina C. Este producto es una gran fuente de carotenos con propiedades antioxidantes. Contiene igualmente las vitaminas del grupo B (B6, B3, B1 Y B2), A, potasio, magnesio, fósforo y calcio.

Entre las variedades a cultivar, se pueden destacar las dulces, estas se cultivan en invernaderos, y son algunas: el pimiento de California, italiano y lamuyo. El pimiento rojo es una variedad del común.